jueves, 28 de julio de 2016


Verano...la conocida como estación más calurosa del año, y no, no hablo de las temperaturas o las quemaduras que Lorenzo decide regalar a nuestra piel estos meses a diario. Hablo de las fechas, los viajes y los sueños inesperados. 

Vamos...¿O me vais a decir que ese no es el verdadero significado del verano? No son las fiestas, las faldas cortas, los polvos eventuales y las excusas que decimos todos para no reconocer porqué lo estamos esperando. No se...si el verano tuviera un sobrenombre creo que se llamaría Esperanza, sí sí, porque creo que es el verdadero motor que mueve el mundo en meses como estos. 

Bebo porque no estoy contigo o para celebrar que por fin me has dicho que sí, bailo, cojo trenes, buses y aviones buscando una escapatoria que solo yo misma puedo encontrar sin necesidad de moverme de aquí para allá. Ponemos la excusa del verano como si en cada viaje el sol se acercase o alejase de nuestra mano. Él siempre está ahí, apretando vayamos donde vayamos y digamos lo que digamos. El sol no se mueve, somos nosotros los que decidimos que cara ponerle cuando nace cada día a nuestro lado hasta esconderse dejando a la luna como reflejo de nuestro verdadero estado de ánimo. 

A mí personalmente no me gusta el verano, es corto pero da lugar a muchos desengaños. He visto parejas romperse, familias despedirse, resacas de desamor y otras celebrando la entrada a "un nuevo yo" que dentro de unos días olvidará que prometió ser así y volverá al principio de todo este ciclón. También tengo que decir que da muchas alegrías, abrazos de bienvenida y reparos a más de un roto corazón. Es cierto, pero son los pocos y sabéis que tengo razón.

Me acojona pensar que de enero a mayo todo lo que planeo se rompa entre junio y agosto, como si fueran los meses los culpables y no nosotros. No sé, supongo que esto solo es una tonta reflexión de una torpe chica invierno a la que le asusta el sol...puede que sí, o puede que no. Dímelo tú. 





lunes, 25 de julio de 2016

música

Últimamente mi cabeza es un caos interno,
me machaco
me levanto
y recaigo de nuevo en mi propio infierno

Oigo mil palabras
pero solo escucho un millón de ecos
diciéndome que como paracaidista
siempre me lanzo en el punto incorrecto

Pero nadie sabe que mi vida es la adrenalina
la más excitante
y más retorcida sensación de alegría
nadie lo sabe
porque nadie me vio saltar como tú en mi propia huida


Nadie me acompaño como tú en las noches de estrellas partidas dibujandome sinfonías que solo tú y mi cabeza entendían. Nadie me dio tu empatía, nadie me dio lo que tú me das querida amiga. A veces me torturas, pero incluso en la tortura te necesito cada día de mi vida.

No sabría como salir de mi misma si no existieras y hicieras magia con lo más oscuro de esta chica llena de grietas, manías y ansias ..No sabría vivir sin ti, música. Te juro que no sabría.

Gracias por sacarme de aquí, de mí. Gracias.








martes, 19 de julio de 2016

Chico Grietas (pt. V y última)



Deberías sincerarte contigo mismo, sentarte a reflexionar y dejar durmiendo ese pesimismo. Deberías respirar hondo, y pensar que no todo es un cataclismo, que hay una puerta esperando por ti y te la niegas por miedo a ser tú mismo. 

Nadie duele para siempre y ninguna cicatriz es incurable con los años, crece, aprende y sigue prosperando. Que te crees que no pero la vida aún tiene lecciones que ir enseñando(te). Aprende, acepta lo que no vuelve y supera lo que te duele. Puedes hacerlo, pero sólo si realmente quieres. 

Da igual que lo llames grietas o recuerdos latentes, da igual como quieras verlo; todo está en tu mente. Sal de ahí, disfruta, diviértete. Probablemente mañana no sea distinto y tu instinto te grite que estás loco por intentar hacer algo por ti mismo pero es ahí, justo ahí, cuando debes decir "que le jodan, soy más fuerte que esto" y seguir avanzando. 

Puedes hacerlo chico grietas, 
sólo recuerda como te sientes cuando quieres intentarlo y simplemente hazlo. 

Haz feliz y permítete serlo de una vez, ya es hora ¿no crees? 
Pues ya sabes, hazlo. 


Esta es la última entrada/carta que te escribo, es tiempo de cicatrizar lo que tú mismo has dejado sangrando tanto tiempo sintiéndote débil y malherido. Es hora de que te des cuenta por ti mismo cual es el camino adecuado, es hora de que seas todo lo que piensas que la vida te ha negado. 

Sé feliz recuerdalo, puedes y debes serlo. Y quién sabe, tal vez floralmente acompañado. Porque no se tú pero yo al laurel le tengo especial aprecio porque nunca hace desprecio ni a la herida, ni al sentimiento más recio. Así que con todo esto va mi último baile y mi adiós con más aprecio. 

Haz lo mismo con tu miedo, tus inseguridades y tu pánico a los recuerdos.

Di adiós y hola a algo real y más sincero.