lunes, 28 de marzo de 2016

¿Lo intentas conmigo?



La vida se mide por los momentos en los que estás sonriendo, llorando en conclusión: viviendo. Y me pregunto ¿Sabemos vivir?¿Cómo podemos saberlo? La incógnita de la vida que mil veces da como respuesta una palabra suicida o la mejor de sus amigas y enemiga de una misma: la huida.

Es que yo no sé vosotros, pero hay días que estoy cansada de mí misma; que no me entiendo, no puedo y acabo por sentir(me) como aquel poeta que tras recitar su mejor verso obtiene como respuesta el silencio del público y hace que caiga de la tarima. Defraudada, decepcionada y llena de espinas. Sí, supongo que así me definiría; no me conozco aún lo suficiente como para recorrer todas mis heridas y poner sobre ellas el distintivo de "espina".

Soy así, una mujer rota y dañina; no para los demás, sí para mí misma. Todos los días me levanto diciendo(me) "Piensa en quien te quiere" y eso me anima (..) pero el ánimo tiene un promedio de 0,0005 milésimas de segundo en una mente como la mía. Nadie sabe lo que pienso y el daño que esos pensamientos me hacen día tras día.

El otro día leí y comprobé que hay niñas, jóvenes suicidas que sienten que ya no pintan nada en la vida. Eh, mírame ¡estoy rota! Y quizás debería estar prohibida pero joder, sigo viva. Me duele la vida, me duelo yo misma y lidio con ello todos los días pero ¡eh! Sigo queriendo levantarme cada día, porque hoy quizás no pero mañana puede ser un gran día.

No soy positiva, no te contaré cuentos de niñas que un día se enamoran y sintieron que salvaron su vida. Tienes que enamorar(te) de ti misma para creer(me) y ver que puedes llegar a ser lo que otros decían que nunca podrías. Mirarte al espejo todos los días y ignorar ese complejo que todos los días grita "no te mires, no eres más que (..)" Sh, calla. Eres una niña joder, eso debería decir y es lo que tú negarías. Ya no eres una niña o un niño, eres una mujer o un hombre dispuesta a comerte este mundo en bocados grandes y pequeños. Lo que tú decidas, hazlo ¿Y lo que no? Inténtalo ¿Qué tienes que perder?


¿Será este el secreto de vivir? Más conformismo y menos exigencias, más tú mismo y despedir(te) de demencias. Quizá sí y hoy he decidido probarlo por mí misma dejando mis trapos viejos, mis cicatrices y mis heridas sangrando sobre una de mil cornisas donde el vértigo solo es el miedo que mañana se llevará cualquier estúpida brisa de invierno que otros llamarían infierno.

Antes de renunciar a la vida, intenta vivirla. Antes de rendirte, haz por conseguirlo. Y mientras lo hagas, joder nunca te rindas.

Yo voy a intentarlo ¿Lo intentas conmigo?

viernes, 25 de marzo de 2016

Abrazos salvavidas.




Estaba perdida como tú, buscando un punto en el camino que marcase con neón la palabra ''salida'' y me obligase a mí misma a ver más allá de todo en el borde de esta cornisa. No sé bien qué hacer, miro alrededor y todo parece igual que ayer; la gente sigue andando y yo no puedo ni correr (..) me mantengo aquí parada junto a ti sin mover ni un solo músculo y con mis emociones también camuflados con la palabra sentimientos escondidos entre remordimientos conmigo misma y no por ti.
¿Cómo ibas a fijarte en mí? Si soy la que siempre esta ahí, a tu sombra pero no a tu lado; la que desvía la mirada si pasa de largo y se resguarda si ve cualquier señal de atención de ti. (sobre mí) ¿Cómo? si solo puedo mirar(te) cuando te susurran otras bocas versándote como si esto fuera un cuento imposible. Tú el príncipe, yo la bruja incorregible. Nadie en su sano juicio se enamoraría de una bruja (..) "no me ve, si lo hace seguro se asusta" pienso cada vez que estas a mi lado, como ahora. Joder, hace frío ¿por qué no estás temblando? mi corazón está acojonado solo de estar a centímetros de tu lado (..) aquí es invierno, está helado ¿qué haces? Claro (..) miras a otro lado como estas acostumbrado. Voy a mirar al suelo ya que ha atrapado mis pies y no puedo andar si no es hacia ti.

Prefiero la parada a la huida, en la última me verías; así aún me puedo esconder. El hilo de tu risa despierta mis sentidos que locos y malheridos no entienden porqué enloquecen así (..) cansada de esta taquicardia ahora sí, joder; ahora sí que me quiero ir. Doy un paso por fin pero no avanzo ¿Qué está pasando? un peso en mi brazo me impide seguir andando. ¿Qué quieres?¿Qué haces?¿Por qué lo estás haciendo?

Era su mano, su cálida mano sujetando mi brazo (así fue como la primavera definitivamente conquistó el invierno, ahora lo siento.) Ni Bécquer o el mejor de los poetas podrían describir lo que siento en este momento. No entiendo este sentimiento, quiero mirarte pero al mismo tiempo siento que me estoy cayendo.

Sigo aquí, mirando el suelo ahora pintado por tus zapatillas color gris (...) un símil precioso de como me siento hacia ti (escondida y gris). No mencionas palabra, creo que buscas mi mirada que ruborizada sigue escondiéndose en el granito del suelo. Qué estúpido paracaídas, no tiene cojones a mirar por encima o hacia el cielo.

Te acercaste a mí, manteniendo el silencio y me abrazaste contra tu pecho. No nos conocíamos, no sabes quién soy y aún así lo estas haciendo. Me abrazas, siento el calor de tu pecho y como el mío vuelve a mi cuerpo por momentos. Y joder, es verdad que los abrazos salvan vidas porque tú con un simple rodeo de brazos y esta presión has hecho que la chica paracaídas vuelva a ser paracaidista sin miedo a la posible caída o el siguiente hostión. Te dejo cerca de mí pero los brazos no responden, siento como cada roto pendiente de reparo ahora junto a ti y a tu lado esta desapareciendo. Me siento a salvo, joder quiero quedarme a tu lado.





Así fue como la chica precipicio un día volvió a nacer; más grande, más valiente y todo por un rodeo de brazos, un paso tonto y un salvavidas de 2 letras y 1 palabra: él.

Lírica floral, primavera versal.





No es casualidad que los huracanes tengan nombres femeninos al igual que la primavera, sí, también es una fémina alegre y a veces un poco desconcertante, pero una fémina al fin al cabo. Hoy te quiero llamar primavera, a ti; la persona que todos los días en su momento me ponía los pies en la tierra. Quiero dedicarte este paso, este baile y estas palabras a ti porque concibo un contigo pero nunca un sin ti, estemos más lejos o más cerca seamos más o menos adversas, ser diferentes es lo que equilibra la balanza.

Eres primavera, joder. Toda tú, entera eres mi estación más difícil y a la vez la que más me aterra. Querer mucho a alguien siempre produce ese efecto, el terror, el miedo a despertarme mañana y saber que tu hombro puede ser un vacío en mi vida que otros no llenarán no, créeme que no. Hay vacíos con nombre propio más oscuros que cualquier jaula de pladur o insomnios consumidos sobre un viejo colchón. Hay vacíos que no quiero sentir nunca, y este nunca como a ti tu nadie lleva pronombre tú.

No te dejé estar cuando quizás mas te necesitaba pero aún así tú siempre estabas, en una llamada a un paso; una tontería un ''hoy no puedes, mejor mañana'' pequeños detalles que con el paso de los años han ensanchado el talle de esta mi caja torácica y de ese, el espacio de ti que nunca quiero que cese. Que crezca joder, que sí pero que nunca desaparezca.

Te lo digo poco, pero me siento un millón de veces más orgullosa de ti cada día que pasa, no necesitas la aprobación de nadie que no seas tú misma pero si necesitas conocer(te) con los ojos que yo te conozco, los que todos deberían pararse a mirar.

Que eres primavera joder, la estación más caótica y sentimental donde yo siempre voy a querer parar. Quiero seguir viendo como creces, crecer contigo perder el miedo y poder gritar ''has llegado hasta ahí y joder yo lo he visto, lo he visto porque soy tu amiga'' dicen que el amor sientes una hormiga en el estomago, mariposas que te hacen ser mejor pues no sé que se sentirá en la amistad pero esto es una fauna y un zoológico todo en 1 pequeño desastre con nombre (l)írico y de naturaleza noble como tú.

Gracias por llegar en el momento exacto, el punto perfecto y por de vez en cuando seguir siendo la claraboya que salva a esta naufraga de sentirse perdida en el mundo que otros llaman ''ciclo de la vida''.

2 palabras, 8 letras y mejor aún (y que nadie te lo prometa): Vamos a seguir, sigue cumpliendo tus metas.


Se que llegarás lejos, siempre lo he sabido. El limite está donde tu quieras que esté ni más lejos ni más cerca; siempre lo podrás hacer. Hoy es un paso que mañana será un ayer. Hoy eres tú, joder. Eres tú y no tienes nada que perder.
Imperfectamente tú, siempre.

martes, 22 de marzo de 2016

Huracán de Marzo.




Marzo...vienes con la primavera entre tus brazos y en ti mis precipicios este año sólo han encontrado rechazos. Hoy te escribo a ti, con tus 30 versos y más de 242 oportunidades de hacer poesía cada día y sin embargo, vives vacía. Gritas la bienvenida de las flores, los colores y no tienes cojones a despedir al invierno quien clarisimamente se ha anclado en mí como un estado tan habitual como eterno.

Estoy otra vez sentada y de nuevo en la estacada pensando "¿que tengo que aprender de todo esto?" mes cobarde, invernal fingiendo ser alegre y moderno. Mes negro, mes tétrico...mes inacabado, como yo. Te cuento los días como quien intenta olvidar las desgracias que hoy has traído a su vida, si ya sabes como esos poetas estúpidos que con su libreta se convencen a si mismos con una cruz de que mañana puede ser un día un poco menos translucido, más oscuro pero igual de intenso que tú.

Marzo tengo mucho que decirte, mucho por lo que quejarme y mucho por lo que llorarte pero no voy a hacerlo. Hoy no. Marzo, que te pinto tan triste y tú quieres ser tan risueño, has convertido mis vértigos en miedos y mis miedos en recuerdos muy pequeños. Tras de ti, has dejado noches de desvelo y misterio; insomnios justificados y algún que juego tortuoso e interno; pero eso ha pasado, al igual que tú con el invierno hoy he decidido hacer un pacto con mi yo invierno para dar(me) paso y empezar a florecer.

Y lo haré porque soy huracán y los huracanes nunca se espantan, nunca caen; Joder, solo avanzan. Me limpiaré estas tormentas con sabor a amor y nostalgia de mis pupilas y asimilaré que sin más, asi tiene que seguir pasando la vida. Observaré mis curvas, mis ondas y todo lo que otros llamarían complejos y que para mí son solo gritos que noche a noche me perturban. No les diré nada, me acercaré al espejo y repetiré: Hoy no será el día, no me querré pero tampoco me odiaré nunca. No miraré atrás si no es para coger impulso y no olvidaré que tengo precipicios en los pies más altos que cualquier edificio. Aún así, saltaré. Saltaré porque ya estoy rota, y más no me puedo dejar romper. Saltaré porque puedo y tengo que empezar a querer.


Que no soy perfecta, pero como dice Carlos Miguel "por algo los huracanes tienen nombre de mujer" voy a arrasar con mis tristezas, pronunciando mis rarezas y intentando sonreír a lo que cada día me hace querer huir. A ti, a mí a todos los que un día me dijeron que no diría ''Si'' miradme bien, porque estoy aquí.


Querido Marzo, soy un huracán y no te vas a arrepentir de haberme hecho venir. Esta vez no.

domingo, 20 de marzo de 2016

20 de Marzo.


Hoy estoy aquí,
pero tú no estás conmigo.

Una semana más
Un día más
que tu voz, no me abriga los Domingos.

Estoy aquí, sentada frente a ti
en formato 10x15
y un dolor sin fin.

Parece increíble que lo que ayer era mi felicidad ahora sólo es una imagen invisible; un puto recuerdo irreversible. Es duro, pero no imposible; siempre me lo repetías y es lo que a día de hoy me hace levantarme todos los días.

Es duro, pero no imposible
repetías...

Pero ya sabes que yo siempre fui una rebelde incorregible,
que me saltaba tus normas
con tus más y mis menos
creyéndome capaz de todo
menos de conseguir(me)

Me veía en tus pupilas,
y por un momento
pensé que podía darte todo lo que merecías
y más de un día entre silencios llorabas
solo una mirada,
tu mirada
contra mis pupilas, absolutamente todo me gritaban.

No necesitaba más, nadie necesitaba más que el tacto de tu piel en cada cicatriz, sanando cada herida; cosiendo todo nuestro malestar. Ayer soñé que venías, soñé que me abrazabas...Joder te juro que otra vez te sentía.

Y no puedo evitarlo, solo han pasado dos semanas y me duele como si hubieran pasado años; te guardo tan dentro, joder en temas de querer nunca te miento y esta es la verdad en formato verso, prosa escrito de mi pecho hoy por fin de una puta vez. Me esta pudriendo todos y cada uno de los buenos sentimientos que pesaban sobre tu recuerdo para convertirse en una caja de espinas, de agujas que corrigen todas mis conductas y me hacen ser alguien que no quiero. Me siento rota, años después y de nuevo.

Te quiero
y hoy,
 en este 20 de Marzo lluvioso y eterno; te echo de menos,
te necesito y no me valen los recuerdos.

No me vale pensar en ti,
no me vale sentirte si no puedo verte
no me vale notarte si no puedo agarrarte
no me vale romperme si no estas para reconstruirme.

Es duro no imposible decías, tenias razón
¿sabes porqué la tenias? Porque no era imposible, no lo era...cuando tenía tu compañía.


Sin ti, sin ti no se si es imposible pero es una puta agonía
y no puedo más,
y me rompo más cada día.


Vuelve por favor,
vuelve con tu niña
que tu niña necesita a su mejor amiga
y tu calor como antes me dabas
todos y cada uno de nuestros días.

Te lo imploro, te lo pido
y te lo suplico
desde el otro lado de la orilla.


Vuelve conmigo, abuela. Vuelve, quiero que vuelva(s) la mujer más grande y de pequeños andares, con tus dedales y con tus pupilas sanadoras gritandome todos los días poesía. La mujer de mi vida.

Vuelve, joder
Vuelve...aunque solo sea por un día.





sábado, 19 de marzo de 2016

PUNTO Y COMA.

¿Cuántas veces te has tragado silencios en formato de grito?
¿Cuántas veces (te) has tenido miedo y cuántas (te) has hecho daño sin querer?
¿Cuántas veces has naufragado en tus propios mares y océanos?
¿Cuántas?
¿Y cuántas veces más lo vas a hacer?
¿Hasta dónde estás dispuesta a llegar?
Para, para sólo un minuto. Te pido que lo hagas y dejes de mirar ese reflejo que tú misma has creado tan absurdo y roto que dices es horrible para otros. Déjalo todo por favor, déjalo y mírate. Mírate frente al espejo, cierra los ojos y dime qué ves. Eres valiente y preciosa, pero esto el espejo no te lo dice; son esos pequeños detalles los que les dan sentido a la lógica, una lógica (im)perfecta y sinsentido por la cual más de uno apostaría sin pensárselo dos veces.
Tienes cascadas en las pupilas e inundaciones llenas miedo, miedo a hacer(te) daño, lo sé pero confía en mí; no vas a hacer daño a nadie porque este miedo no hace más que romperte y debes parar. Tienes mares esperando una razón para naufragar y un naufrago dentro que pide a gritos un salvavidas.
¿Cuántas veces has esperado que alguien te salve?
¿Cuántas veces has nadado a contracorriente y te has ahogado en ti misma?
¿Por qué no te salvas?
Nadie mejor que tú sabe que sí, que no y que tal vez (ellos tampoco). Tú les has dado ese poder, tú les has dado esa voz pero ellos nunca serán tu peor enemigo, la peor eres tú: son TUS pensamientos, sentimientos rotos y tétricos que están acabando poco a poco contigo. Nadie lo hará por ti, es triste pero también es verdad; así que ya es hora de empezar a (volver) creer en ti.
Olvida el reflejo, olvida la voz y olvida también el silencio. Olvídalo todo por favor, hazlo por ti; empieza de 0 y si es posible (que lo es) un 0 derecho porque la idea de ser un 0 a la izquierda en ti nunca será lo correcto, más bien una idea que debes desechar e incluso mandar ahora mismo a la mierda.
Mándalo a la mierda todo, rompe las inseguridades, los silencios, los complejos y reflejos, los espejos, los modelos y escaparates; todo lo que te hace olvidar(te) y no valorar(te). Sácalo de ti y aléjate, mira hacia adelante, pero también hacia atrás; vuelve a sentir o mejor dicho, déjalo ir. Vuelve a ser la niña inocente que fuiste, vuelve a mojarte los pies entre charcos y a sentir el vértigo de los columpios, no el de no estar a la altura porque siempre lo vas a estar. Siempre.
Ábrete sin miedo y quiere a corazón abierto porque amar merece la pena, es lo más bonito que puedes hacer; amar(te). Tienes salidas de emergencias en las ojeras más bonitas que cualquier precipicio y no yo, pero cualquiera querría perderse en ellas si empiezas a sonreír. Sólo empieza a hacerlo, hazlo por ti y por nadie más. Ponle un punto y coma, deja de correr y respira, grítate y también escúchate, olvida, confía y cree, pero sobretodo QUIERETE. Es tu punto y aparte, tú decides. Es tu vida y eres tú.
¿Cuántas noches de insomnio más necesitas para empezar a valorarte?
¿Cuántas lágrimas más vas a derramar frente al espejo?


O sólo para darte cuenta de lo mucho que vales, dime cuántas.



                                      Ya es hora de superarte, o mejor dicho; de volver a encontrarte.

viernes, 18 de marzo de 2016

¿Por qué?





¿por qué nos rompemos, qué no tenemos que sí tienen ellos? 



Nos dejamos llevar por estereotipos marcados prototipos de modelos idílicos que para nada rozan lo saludable y humanamente ‘’bello’’



Ellos, que por pesar más de 80 kg se creen con el mismo derecho a aplastarte con sus insultos de más envergadura o peso incluso que tú mismo. Ellos, que visten como las grandes actrices de Hollywood de sonrisa maquillada y ego latente. Ellos, que guían su personalidad por una nimiedad de opiniones en una red social, un blog de moda o una página de “actualidad”. Ellos, que necesitan los pasos de otros para ser “ellos mismos” hablan de ti, la chica que llega a casa y cose sus propios rotos, ya sea de unos pantalones o de lugares que no notan otros; la que se sienta en cualquier parte y baila música de forma sobresaliente, ya sea clásica o un estilo más sugerente; la que escribe versos desde un corazón latente y no pregunta a nadie cómo y porqué, simplemente lo siente. Hablan de ti, chica huracán porque eres todo lo que ellos nunca serán. Hablan y hablarán porque tienes algo que ellos nunca conseguirán: Personalidad.

lunes, 14 de marzo de 2016

Mi taquicardia y mi paracaídas.






En todas las entradas hablo de ella, de él y a veces de mí. Pero aún no te he presentado a ti, o sí. No, no lo he hecho porque ni hablando de mí digo lo suficiente de ti. Voy a presentarte corazón, porque ya es hora de que el mundo vea que tú de vez en cuando y de huracán en huracán también tienes razón.

No sé porque todo el mundo dice que está jodido por tu culpa si cupido siempre fue tu amigo y tu peor enemigo es aquel al que nadie culpa. Muchas noches palpitas más rápido, te pones frenético por nada y nada a veces tiene el pronombre: él y joder, como me encanta. Otras, decides que es mejor pinchar(me) un poco y hacer juegos mortales con mis lagrimales al azar ¡a ver quien ganará! sueles ganar tú, el dolor de mis ojos al acabar es poco normal y es que muchos ven llorar como una debilidad; corazón ¿tú como lo ves? yo también pienso igual, no es debilidad; es sentir, saber que existes y estás.

Me encantan tus taquicardias al igual que amo tus arritmias de amor voluntarias, porque se que no sería amor sin un poco de dolor; me gusta que quieras correr pero siempre decides volver porque tu sitio está con él, porque alli te sientes a salvo; lo sé joder, él es mi poder. Corazón, pequeño cobarde de grandisimo caparazón; estoy orgullosa de ti, del equipo que junto al sistema cardíaco de pronombre '' mi chico versatico '' y mi chico, asecas ha hecho junto a ti. Os tirais los trastos a la cabeza 500550 millones de veces al año, os echáis de menos (joder, ese pinchazo), pero os haceis tan felices. Cuando arriesga todo y tú apuestas todo, cuando tiene 1000 mejor que tú y palpitando más lento pero decide quedarse contigo, aún sabiendo que eres un taquicardico nervioso; porque ama tus nervios, como ama tus miedos y como te ama a ti. Corazón, ahora no lates solo por amor; lates por los dos y joder, estas pulsaciones. Coño, estas pulsaciones quiero que las guardes siempre porque siempre es todo el tiempo que nos queda a dividir entre los dos. (él y yo, tú y su.)



Fuera de la cama, somos un buen equipo. Dentro; Somos un infarto al amor y una taquicardia constante para tu y su, corazón. Lo sentimos mucho, no elegimos enamorarnos. Lo elegiste tú.


Que bonita casualidad,
que bonito el corazón.

¿Que bonito todo?
No, que bonito TÚ.





El invierno y sus roturas.





Mundos divididos, el frío del invierno llama a la búsqueda de abrigos o quizás solo del apoyo de un amigo. Invierno, que dulce palabra y que frío sentimiento; el invierno nos traspasa, nos rompe y a veces hasta nos cansa ¿por qué? porque no sabemos entender que ese frío nos está tocando más allá de lo que todos conocemos como piel.


He leído por ahí, en algún que otro escrito que unos locos decían que el invierno era peor que decir ‘“no existo” y creo que es que no sabéis lo que es de lo que hablais ni lo que creeis. El frío, el hielo y mis mejores amigos los escalofríos. Que grandes símiles del amor ¿no? así como nos quejamos de frío, nos gusta evitarlo en un abrazo. Ese puto abrazo, sí ya sabéis de qué estoy hablando. También el buen café, la taza caliente y inspiración de quien sabe qué en una tarde Domingo en un lugar perdido con sabor a nieve y un poco de querer(te). Querer, qué suerte; otra vez (para quien sabe cómo hacerlo bien.)


Por otro lado, el hielo; reflejo y espejo de un corazón roto que un día por otro se hizo frágil y quizás hasta más añejo. Melancólica consecuencia del frío, tocarlo es poner el cuerpo a la temperatura del mismo en el que un loco con su locura, empieza la búsqueda para encontrarse a sí mismo. Eso es el hielo, uno mismo. Cuando cerramos una puerta, cuando decimos que no a querer y un compromiso; cuando hacemos caso omiso a esta bomba de relojería que sin ningún truco ni brujería llaman por ahí con mucha sabiduría: amor y corazón.


Y cuando pasa el frío, el hielo y sólo la brisa polar recorre nuestros costados. El puto frío, ese invierno interno; sólo quedan los escalofríos, mejores confidentes y grandes amigos. ¿Por qué detestarlos? Son el reflejo de que en una parte perdida de nosotros, también somos humanos; que sentimos. El escalofrío que recorre tu espalda antes de una gran actuación, de sentarte en ese salón lleno de juicios y miradas o simplemente al escuchar esa canción (una canción de dos) el escalofrío que parece tan real como poético, tan poético como mitológico y tan impredecible como tú; el que no esperas, pero siempre aparece (como también deberías hacer tú) tu mejor amigo y tu peor miedo. Si el hielo es el corazón, los escalofríos son la sangre que bombean dentro; nuestro mayor pánico - Los sentimientos.


Y dime, cómo sabiendo esto odias el invierno. Tú, la mujer frágil que se esconde entre las hojas de tu cuaderno; maravillosa como un copo de nieve y fuerte como la tormenta de invierno más letal y poco evidente. Dime como tú, siendo invierno puedes odiar(te) así. Mírate otra vez, hazlo por mí.


¿Ves ese frío ahora? está lleno de ti, y sí; eres preciosa así.

viernes, 11 de marzo de 2016

La caja de las plumas del arco iris.








Ella, la niña inocente; la mujer hoy fría...Otros la llaman ''Apatía'' yo tengo curiosidad y a veces incluso siento envidia, camina por ahí sin prisa y llega a parecer que sus pasos tienen la suavidad de una ráfaga de viento sobre una frágil cornisa. Es decidida, corta; rompe, pasa y parece que no siente si aniquila o mutila sentimientos cuando pasa a tu lado con el pálido vaivén de sus vientos.

Pero ¿Y si no es cómo estamos presintiendo? La mujer poco arreglada, pálida y acostumbrada al negro como su estado natural. ¿Y si nunca fue así? Las preguntas me atormentaban y como tú estarás pensando en hacer, yo la seguí. Llegó hasta un parque, aislado que no muy lejos desdibujada el sol en pleno embarque.

Se quedó observándolo unos segundos y por un minuto, el sol empezó a congelarse; el frío de su mirada helaría hasta el más cálido de los embalses. Parpadeó, nada cambió. Observó un par de parejas paseando y de nuevo, con más fuerza parpadeó; ahí descubrí algo...La mujer fría y sin sentimientos sola estaba llorando. El hielo se derretía y sus pupilas, a la distancia que las veía ya no se tornaban tan frías.

Una curva alrededor de sus labios me dejó ver que sonreía ¿Era feliz o sólo lo parecía? No estaba segura, joder. Qué bella Utopía, no puede ser casualidad que rime con Apatía. De su lado, abrió un pequeño maletín (y yo ingenuo bailarín, ni siquiera había observado que llevaba peso a su lado cada día antes de partir) parecía un pequeño cuaderno acompañado de pequeñas plumas de todos los colores menos del invierno. Ella, volvió a parpadear, y como magia de verano; su mirada volvió a cambiar.

Empezó a escribir, se dejó llevar; el hielo se derritió en sus pupilas y con ello una gran lección me consiguió dar.

'' No era hielo lo que mis ojos veían, era un arco iris a punto de explotar. Y es que hasta la apatía puede llegar a ser tan poética como la más romántica y dulce de las melodías.'' 






martes, 8 de marzo de 2016

Chica paracaídas.


¿qué pasa cuando tu mayor vértigo también es tu mayor deseo?



Una vez me senté al borde de un precipicio, el vértigo era espantoso y el pánico sólo el principio; no sabría muy bien como describir lo que sentí en ese momento, yo que me creía grande y comprendí que en el mundo solo soy un ser pequeño. Cerré los ojos, imaginándome que todo era un sueño; cuando los abrí, la realidad seguía siendo igual que los cuentos. Estaba allí sentada, buscando el valor para saltar hacia tu momento fingiendo que no tenía pensamientos de una cobarde con sentimientos.

Las piernas querían correr, el corazón bombeaba más violento. Seguía allí, sentada frente al chico de mis sueños. Rozaba con las pupilas el miedo de querer(te) como sólo una chica llena de vértigos podía hacerlo, los poros gritaban "corre, es el momento" pero los músculos que acompañaban los movimientos estaban disonantes a mi envalentonamiento (..) preferían seguir quietos, observando(te) en el silencio.

De vez en cuando nos  cruzamos, detonamos los miedos: tú, de pupila gris y de profundo deshielo; yo, llena de pánico en la mirada y montañas rusas por dentro. La boca pierde el control por mis sentimientos; te sonrío, miras a otro lado. Otra vez que miro y no es a mí a quien estas buscando.

Un día me cansé de imaginar(te) en mis escritos, escribiendo(te) poemas como quién escribe su alma a un proscrito. Joder, te necesito. Volvías a estar ahí, con mirada de riesgo y gesto de valor; todo lo que me faltaba y no tenía yo. Abrí mi más viejo cuaderno, tú seguías hablando con tus amigos; sí, todos esos modernos. Busqué mi primer poema, tus primeros versos. Arranqué la hoja, quemando(me) en el intento por dentro. Respiré hondo como respira el viento antes de un atardecer tan caótico como violento. Caminé unos pasos hacia ti, joder; otra vez quería salir corriendo. "¿Qué estoy haciendo?" y la mente se nubló por completo.

Doblé mi papel y como yo en tu vida, lo escondí tras tu gabardina; pasando desapercibida (para ti) dejando todos mis miedos (contigo). Salí corriendo pero no sentía nada emocional (sólo fisico) las piernas me temblaban, me había superado pero no sabia si había ganado; me sentía bien y tenía frio, era fácil: todos mis vértigos se habían quedado contigo.


"Es la primera vez que veo tu mirada, pero pareces sacado de mi mejor cuento de paracaidismo: por ahí dicen que soy un abismo, yo prefiero llamarme: Chica paracaídas. Si un día quieres saltar, sólo búscame aquí mismo. Puedo ser lo que todavía crees que no estás buscando pero sí necesitando."


Puede que nunca entienda mis versos, mis te quieros en silencio; mis "arriesga(te) porque yo no puedo" pero sigo aquí, precipitándome hacia él o puedes que sobre los dos, no lo sé ahora mismo.





viernes, 4 de marzo de 2016


¿cómo dices adiós a quien necesitas para siempre?
No puedo, y tú tampoco podrás. 




Estas ahí, por primera vez no puedo abrazarte y no puedo detenerte; por primera vez se que tu piel no será quien me salve de mí ¿y quien lo hará? quiero que sigas haciéndolo tú, no creo en Dios pero si tengo que tener una religión prometo al cielo que mi único dios y guía espiritual desde hoy serás tú.

Has conseguido lo que siempre habías querido, me hiciste mujer; dejé de ser bebé, niña y después adolescente entre tus brazos repletos de amor y miel; dulces e interminables. Mi peor fallo fue ese, que creí que nunca terminarían. Por ahí me piden que no llore, que te fuiste orgullosa de mí y gritando que por fin yo soy lo que tú siempre prometiste que sería.

Pero no, no puedo evitar no llorar(te) cuando pienso que no estarás cuando cruce la puerta una tarde de invierno y tu voz cambiándome las mañanas ''esta ahí, la luz de mis días'' y cómo no romperme al pensar que la verdadera luz eras tú, abrazándome hasta partirme los miedos, sonriendo a la desgracia y odiando a mis malos hábitos que otros llamarían complejos. No puedo evitar pensar que dormiré sin que alguien me tape los pies por miedo a que me resfrié y verme enfermar. No puedo evitar pensar en que ya nadie me dirá "si nadie te dice sí, yo lo haré" como tú lo hacías, contigo me lo creía. Nadie más podrá hacerlo, nadie podrá cambiar este sentimiento; ahora lleno de recuerdos que mañana serán mi mas preciosa cicatriz.

No voy a caminar por ti, voy a caminar contigo. Voy a ser la mujer que te prometí que verías crecer y sonreír, joder. Sonreír entre lagrimas sin ti es más difícil que vivir. Te echo de menos, y sólo es el principio de este "sin ti" me siento rota, me siento débil; me falta mi fuerte, me falta tenerte.



Te amo, estés donde estés. Siempre serás el amor de mi vida, tú me enseñaste a vivir pero más a ser humana. Mi compañera, mi sanadora; mi alma. Siempre tuya, siempre conmigo.





miércoles, 2 de marzo de 2016





Hoy te miré a los ojos, un día más...tú estabas ahí, pero no conmigo. Tú no me veías, solo escuchabas y entre quejidos me agarrabas la mano como si nada te atara a mi lado y yo apreté más intentando gritarte, haciéndote sentir entre lagrimas mi suplica por decimocuarta vez consecutiva; joder, no te vayas.