miércoles, 29 de junio de 2016

Carta a mi pasado.




Carta a mi pasado:

Pequeña de dudas pesadas, levántate ¿qué importa si aquel o aquel te mira?¿qué importan los murmullos?¿qué importa todo? levántate repito...Ya son demasiadas noches encerrada entre 4 paredes sintiéndote culpable y obsesionada con que nadie te pueda querer, apaga el móvil y las alarmas internas. El reproductor hoy debe dejar de poner música triste y pedir que el cuerpo baile una canción que sólo puedes bailar tú misma y en soledad. Tienes canciones que son personas, recuerdos tristes y felices que para ti siempre acaban en el primer grupo. Levántate y busca lo segundo, crea momentos nuevos, no te avergüences de ti...Joder ¿qué no ves? Eres preciosa así, imperfecta y con alguna que otra cicatriz (...) pues es más valiente quien luchó y no se dejó vencer el primero que quién esquivo la batalla sonriendo y fingiendo ser igual que el resto. Que sí, que eres diferente, que no te gusta la ropa de colores y el negro te hace sentir segura, que no te gusta la música convencional y prefieres escribir tu propia canción, que te asustan los elogios y piropos porque la auto-crítica y tu coraza no te deja ver todo lo que puedes ser, que te pintas la raya más oscura para resaltar tus ojos como si tu mirada no brillase lo suficiente por si sola, que bajas por la calle la cara como si tuvieras algo que temer, que no te gusta ser el centro de nada y te asusta lo que todos pueden creer cuando tu peor enemiga eres tú misma pensando así.

Que este mundo y tú, casi sin querer te has robado el derecho a ser feliz y ya es hora de que te atraques con la mejor de tus armas, sí, hablo de tu sonrisa escondida y que fotografias al anochecer porque piensas que nadie la ve. Que has dado demasiadas oportunidades al mundo y ahora por favor, te pido, te suplico...que te la des tú. Es tu momento, solo tú. Puedes hacerlo, no temas ni te sientas sola...el vértigo es grande pero la recompensa es aún mayor.

Te espero al otro lado del charco con miles de colores, sonrisas ¿y por que no? algún que otro abrazo.


Atentamente,

Tu futuro.

martes, 14 de junio de 2016

Chico grietas (pt IV.)

Obsesionado con tu dolor, olvidaste ser tú mismo y como en una ecuación siempre hay más de un factor, claro que sí, pero para que funcione primero hay que estar bien uno consigo mismo, no dejarlo todo sobre la cuerda floja del “hoy sí, mañana de nuevo lo mismo”.

Dime si estás dispuesto de verdad a ser el factor principal de esta operación que otros llaman “la vida y el corazón”, dime si por fin vas a dejar de buscar salidas de emergencia y vas a salir por la puerta grande, como los héroes y sin huidas. 
Dímelo sí, dime si por fin vas a atreverte a ser tú sin pensar en qué, cómo y lo que otros te digan. Ha llegado la hora, sé que una parte de ti desde hace tiempo lo asimila (…) pequeño chico grietas, no dejes que tus buenos pasos se conviertan en ruinas.

Porque en medio de un campo en ruinas siempre hay una flor, que a la par que tú, puede marchitarse y dejarse enterrar en su propio dolor (…) resulta que no, que pierde pétalos día a día pero también se regenera y renace de raíz por lo que otros llamarían “amor” tu amor, el que sientes que no das suficiente, el que te frenas y aceleras y va más allá de tu mente.

Necesitamos tropezar mil veces para a la mil y una darnos cuenta de cuan cerca estaba el paso definitivo, la lírica floral que describo y la que cada día te hace sentirte un poquito mejor contigo mismo.

Ya era hora…ya lo necesitabas ¿no te parece? Ser feliz es más que una frase y un diálogo de dos con promesas y eufemismos (…) es pelear, guerra y paz, calma y tormenta y aún así, al límite de todo saber por quien darías la vuelta sabiendo que esa persona seguirá ahí, esperando a que lo hagas sin más. (con los brazos abiertos o cruzados no se joder, esa seguridad. Sabes de lo que hablo, sé que lo sabes y no hay más).

Has alcanzado lo más alto pequeño chico grietas…deja de pensar en el cómo has llegado  y limítate a vivir ahí, sin más. Se tú mismo al 120% porque tienes el 1200% de posibilidades de que así es como (te) ganarás y nunca, nunca más volverás a agrietar(te), nada más dolerá igual (…) empezarás a dar color a lo que antes engravecías, lo más triste mañana puede ser un motivo de alegría y una razón para borrar una lagrima, la cabezonería que imposibilita arriesgar, dar o sentir sin más.

No sé...a veces una sonrisa llena de grietas es mejor cuando la reconstruye una costurera llena de ganas de apostar (por ti) y sí, también por los dos.


Hoy es tu turno pequeño, déjalo pasar y deja(te) ser tú.


viernes, 10 de junio de 2016

Amor paracaidista (pt II).


Sigo en la ventana como cada madrugada, observando las estrellas y pensando si tú harás lo mismo o si me imaginas solo a tu lado en la cama. Bajo la mirada de vez en cuando, no es el móvil ni la luz (...) eres tú el que llama "¿Duermes?" siempre te preguntas cuando tardo más de 2 minutos en contestar, maldito tonto...para dormir primero quiero dejar de soñar y tenerte aquí, cerca, en mi realidad. 

 Se me escapa la sonrisa tonta, nunca se bien qué contestar "¿me hago la dormida o contesto una negativa sin más?" la primera opción siempre me resulta divertida pero pienso que cada minuto con esa tontería es un minuto que pierdo de disfrutar contigo cada día y no, no puedo perder tiempo con tonterías. En ocasiones te odio, sí, te odio porque me haces perder todos los seguros que sujetan este paracaídas...que yo soy una mujer ¿vale? pero contigo soy una niña, frágil y feliz, pero una niña. 


Te contesto, joder claro que te contesto pero sin emojis, sin nada sólo un texto "¿Dormirías tú?" cierro la conversación, me gusta el sonido del móvil cuando se que vas a responder a eso (me gusta siempre, pero eso mejor guardémoslo en secreto) y vuelvo la mirada a las estrellas, cada cual más bonita y más brillante dependiendo de su situación. 

 Ninguna brilla más que yo, lo noto en los ojos cuando la mente no piensa en una y se parte en dos (...) eternizas mis constelaciones favoritas cuando me haces esperar por leer, susurrar o oír tu voz. Maldito paracaidista ¿Qué tienes que pensar tanto? me inquieto a cada rato y pienso que esto también pasaría si la distancia no estuviera entre los dos. Yo hablando, tú riendo porque no me callo. Yo callada y tú pensando, yo desesperando pero con la diferencia de que ambos dos sabemos que acabaríamos el problema besándonos. 

Y que puta es la distancia, decimos los dos a diario "y que puto el corazón" a veces pienso yo, escoge el camino que menos esperas y cuanto más lejos parece que mejor ¡pues no! Abrazar cojines, almohadas como si fueran su hombro no es fácil corazón, escucharle llorar o reír y no ver sus pupilas averdosadas mirando hacia mí no es fácil no...pero claro ¿qué hay de verdadero en lo sencillo? Eso me lo enseñaste tú, corazón (...) nada lo es, y por eso sabemos que es amor. 

Miro al suelo "¿y si un día abres la ventana y simplemente estoy ahí" dijo él, suspirando pensé yo "ojalá fuera hoy, pero no" y cada noche vuelvo a hacerlo como si cayese del cielo y una nube lo pudiera traer hasta donde estoy yo. 

¡Prrr! Vibración, es él y no, no me devuelve a la tierra, abro el mensaje y me lanza al punto más alto del espacio exterior. Tiene la magia, el don y no se cómo de decir siempre lo mejor entre los dos. Dos palabras, ocho letras y un mensaje directo al punto más vertiginoso de este cuerpo escritor: "Te quiero" 


Puñetero cretino, otra vez más haces que mi corazón paracaidista tenga pánico y euforia por el vértigo que siempre siente hacia el amor. Me haces temblar y querer saltar (más lejos o a tu lado mejor) y sí...supongo que somos dos paracaidistas atrapados en este viaje de dos puntas que equidistan para encontrarse en algún punto (y no hablo solo de nuestro interior, ahí ya saltamos sin seguro y en un vuelo sin motor). 


Tenemos más de 600 bailes pendientes, vuelos sin motor planeados como reincidentes y un millón de delitos en el aire que no podemos contar a nadie donde sólo los milímetros de nuestros cuerpos estarán presentes. 


"Imagina que vuelas muy alto y somos más que dos valientes, imaginame contigo...y seamos otra vez dos soñadores y paracaidistas reincidentes".




lunes, 6 de junio de 2016

911: Destino tú, vuelo a ninguna parte



Nos debemos tardes de amigos,
abrazos en silencio fuertes, muy fuertes
y alguna que otra cerveza en ese bar de la esquina
que ni a ti ni a mi nos acaba de convencer.

Nos debemos noches de amantes y momentos de dos
una pizza del telepizza para compartir,
sofá, peli y manta.
Noches con nosotros de únicos testigos
(y también culpables).

Buena es la deuda,
mejor el trofeo si salimos vencedores
y no vencidos así que bien...
vamos a perseguirlo.

Y tú me dirás ¿cómo?
Y yo te responderé ¿por qué medirlo?
Al fin y al cabo la vida es un juego 
y nosotros los peones,
que un día decidieron ser más que dos fichas
de un “hola” y doble “hasta luego”.

Robamos a la picardía sus mejores ruegos 
y hoy somos nosotros los que suplicamos
que arda de una vez por todas el fuego.

Muérdeme la sonrisa
y vérsame las heridas,
que los labios los besa cualquiera;
bésame poco a poco,
baja por el cuello
pero sobre todo, tú sigue sonriendo
desvistiendome a besos
y robándome el corazón,
en todos y cada uno de nuestros jadeos.

Rompamos el silencio,
perdámonos entre las sábanas
y que se jodan los vecinos,
piel con piel,
escalofríos,
besos más intensos,
respiraciones aceleradas,
humedad en nuestros cuerpos;
bailemos.

Que eres precioso desvestido,
pero cuando desnudas tu sonrisa;
joder chico así sí que estás perdido conmigo.

Siempre igual dibujando constelaciones de mi boca
hasta tu ombligo, ida y vuelta sin frenos
y con mil motivos.

No sé qué haces ni tampoco cómo,
no sé cómo aterrizar
solo sé que no quiero dejar volar,
contigo y de tu mano,
cerrando los ojos y dejándonos llevar.

Me susurras algo al oído entre gemidos
no sé qué (..) sobre la megafonía
y algo sobre el vuelo 911
no sé “nada”,
pero confieso que me encanta no saberlo:
destino tú, vuelo a ninguna parte.

112: Salida de ti misma.

112: número de emergencia, salida de mil decadencias...911,112 (...) los tres dígitos que a veces necesitamos por dentro y brillan por su ausencia. Por todas las noches, por todas las mañanas que pides clemencia: por los gritos de los niños, las alegrías que para ti ayer eran una incoherencia, por lo que eras ayer y puedes ser mañana; por lo que tienes, por lo que ganas. 3 dígitos sí...3 puntos claves que hacen de una persona más amor, menos derrota y más gloria.

Y me pregunto ¿cuánto tardamos en pulsar el interruptor? no hablo del móvil, tampoco del amor; hablo de ti, tú misma y tu interior (...) joder, es que eres toda luz y sigues queriendo ser apagón ¿qué tiene el negro que el blanco no pueda hacer color?¿qué tiene un espejo y una modelo que no puedas conseguir tú? Deja de huir, buscando salidas inútiles, escribiendo para sobrevivir. Deja de no ser tú, de seguir modas y recuerda que es vivir, reir, sentir yo que sé joder. Vuelve a ti. Deja los complejos aparte y olvida los escaparates que no hacen más que romperte. Rómpelos, haz de ellos tu propia obra de arte.

Vomita los cristales rotos y grita todo lo que tengas que gritar que prometo escucharte y abrazarte todo lo que haga falta. Deja de coleccionar esos estúpidos silencios que te consumen por dentro, conviértelos en susurros al oído de alguien. Deja de creer que eres una molestia, que vas a hacer daño o que vas a romperte por intentarlo y cree en ti.

Las salidas de emergencia no sirven de nada si eres incendio, ni los salvavidas si eres naufragio, vuelve a ser tú, vuelve a sonreír porque te prometo que vale la pena. Te mereces ser feliz, por ti, por nadie más.

Así es como lo conseguirás, dejando de ser mar para empezar a ser barco (..) o capitán en vez de marinero cobarde, eres mucho más de lo que tú quieres ver, de lo que el mundo te deja ver: eres magia, joder. Es tu tiempo, tu hora y tu momento de levantarte y volver a creer.
Puedes, debes y sabes que quieres hacerlo.

Te espero al otro lado de la puerta, sin emergencias ni urgencias de corazones rotos. Te espero, con la sonrisa puesta y muchas pero que muchas ganas de volver a empezar (contigo) y por los dos.


¿Te vienes conmigo?


arth, versand0nos.


¿cuando lo harás tú?



Ese es el punto medio del ser humano, supongo, entender que hay momentos para la prisa ajena y la calma propia (...) saber cómo y cuando ser, y nunca "verte como te quieren ver" sí, supongo que así es. Una tormenta de ideas disfrazada de una bascula descompensada, un espejo que antes se rayaba y una chica que de tanto hundirse...un día se levantó. Supongo que eso es ser humano, ser un poco de sentimiento y mucho de superación.

Hoy me he superado, dime ¿cuando lo harás tú?