viernes, 2 de diciembre de 2016

Guerrero emocional.






Más tarde. Más frío. Ha llegado a mi casa el invierno con un portazo que deja helados a todos los pronósticos emocionales del tiempo. Y una vez más no estamos preparados. El corazón se ha parado. O congelado. Aún estoy descubriendolo...vuelvo a sentir la piel de gallina por el miedo y mi cuerpo tambaleándose hasta caer sobre mi peor enemigo el miedo. De nuevo no estoy preparada. Me falta valor y alas en este vuelo. Voy contra el suelo sin más escudo o seguro que mi propio duelo contra este presente que no tolero. 


Sin rimas, comas o ortografía. Sin vida, sin estrofas. Sin nada más que miedo. Hoy no tengo ganas de dibujar una sonrisa en el cielo para fingir un optimismo que estoy perdiendo. Perdí mi luz y no estoy preparada para seguir esta partida si el final es seguir cayendo. No puedo. Las grietas están abriendose por dentro, el recuerdo esta volviendo. Las lagrimas más presentes en mis ojos que sobre los cuadernos. Las palabras anudadas en mi garganta por saber que no puedo hacer nada. Que pase lo que pase esto empieza y acaba. 

Pero no puedo...no acepto este reto. No quiero pensar que en unos meses la mirada más alegre que queda en mí se esta desvaneciendo. La luz que me enseñó detrás de su estrella a ver galaxias enteras no volverá a brillar jamás (sobre mí) asumiendo este destino. No voy a dejar que te rindas...aunque eso implique luchar también conmigo. 

El cielo es grande. El mundo no es justo pero con dos estrellas son suficientes para pintar un camino nuevo de esperanzas y nuevas lecciones que nos enseñen a romper los miedos. Borraremos los nervios en risas. Tú volverás a ser mi música. Yo volveré a poner(te) palabras donde tú solo ves túneles llenos de maletas que no cogerás jamás. Encenderemos una vela por él y por ella. Disfrutaremos cada minuto...provocaremos que vuelva el verano en invierno. Derretiremos nuestro azul para dar paso a un abrazo sincero. Más fuerte. Más nuestro. Y sobre todo...sin duda como tú en la vida será ETERNO. 

Aún tenemos mucho por vivir. Tardes enteras de consola y películas que se grabarán para que puedas disfrutar junto a mí. Risas al volante o música que nadie más que tú y yo entienda. Empatía llena de alegría. Aún tienes mucho que dar de ti....Tienes las alas más fuertes que han visto estos ojos partidos por el pánico a mirar más allá de tu cielo. Tienes abrazos que devuelven vida. Y vida dentro de ti esperando salir para hacerte feliz. Tienes todas las papeletas de la lotería y la suerte en esa forma de ser única que vistes cada día como "manera de vivir". Eres un guerrero en lo más alto de mi cielo y también de mi suelo. No quiero tener miedo. No quiero creer que también te pierdo. Te robaré una risa hasta el último segundo...aunque estemos tiritando con el corazón bajo 0. Prometo seguir buscando razones para sonreír a este puto invierno.

Que yo se que puedes luchar contra esto. Y volaremos alto, más alto que un rascacielos. Volveremos a cortarnos los vértices rotos para enseñarnos el lado más cálido de la vida de nuevo. Te lo prometo. 

 Ganaremos este duelo y pulso a la vida. Confía en mí. 




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