jueves, 10 de noviembre de 2016

Sin título.


Para. Date un respiro. De verdad, para y escúchame. O mejor léeme (despacio, muy despacio. ) Eso. Sigue conmigo ¿Me estas leyendo? Esta no es una entrada convencional. No voy a hablar de mí o mi descontento con la sociedad. Hoy es diferente. Este texto es por ti. Estas palabras sin sentido de este huracán emocional han decidido parar un instante. No revolucionar(me) para asentarte a ti hoy contigo mismx. 
¿Crees que no se como te sientes? El peso del mundo sobre los hombros y la espalda cargando con la coraza de hierro que cubre todo tu cuerpo. Todos los días la misma sensación, deseando que todo cambie con el tiempo amenazando a tu peor enemigo: Tú contra tu "yo" interior. Crees que nadie te entiende, sí, que todas esas noches hasta las tantas pensando tonterías y llorando por ecos de voces insoportables son algo que nadie podría entender.  Focalizas tu dolor en canciones tristes y textos oscuros, apáticos que por vergüenza (de ti) nunca enseñarás a nadie. Ni siquiera a ti. Escribes. Borras. Escapas y vuelta a empezar. Nunca relees nada pero siempre subrayas tus fallos. Te sientes culpable por todo y todos. Te dejas ir en otros cuerpos olvidando(te) siempre de ti. Debes buscarte ¿no lo ves? de tanto marcharte la cabeza grita, llora y te atormenta, sí, pero no estás loco y no eres mala persona. De verdad ¿no te das cuenta? Te has machacado tanto por todos, te has marchado tantas veces que has olvidado lo más importante...Quedarte tú. Que te busquen. Que te aprecien. Tienes pánico a sentirte protegido por alguien porque para ti proteger es una emoción, devoción a niveles tan extremos que siempre acabas sangrando tú. Y no, no hablo de sangre física. Se que me entiendes perfectamente cuando te digo esto. Pero sigues sin ver lo más importante... 
Cuando te despiertas cada día subiendo la persiana de los miedos para a continuación de vestirte de inseguridad. En ese momento sé que existe un segundo, una milésima en que piensas "¿Y si puedo ser...?" pero no terminas la frase nunca. El miedo te corta las alas. No son los demás. El mundo es cruel, demasiado pero tú estas por encima de todos ellos. Estas por encima de cada insulto o desprecio. La fuerza en ti es más grande que tú pero el pánico a enfrentarte solx te impide dejarlo salir. Y dejas pasar los días...el tiempo te desespera y la gente te incomoda. Te encierras tanto entre cuatro paredes que estás olvidando hasta cómo es definirte a ti mismx. Enumeras tus defectos sin pararte a pensar en cuantas personas te tienen afecto. En porqué es así. 
Si el mundo es como tú lo ves....si tú fueras como tú te ves ¿por que iba a estar diciéndote esto?¿por qué ibas a entender cada palabra de este texto?¿por qué sabes que tengo razón y esto te rompe por dentro? Sabes que eres más....por favor, sacalo. El primer día estarás solo. Necesitarás estarlo para sentirte valiente. De verdad...Hazlo. Deja(te) salir de una puta vez. No cierres el cuaderno. Lee cada capítulo vacío y tómalo como un punto de partida para hacer del siguiente escrito algo distinto. Hazlo tuyo. Escribe por ti y no por el qué dirán o "como debe ser". Abandona los estereotipos. Viste como te de la gana. Siéntete como eres. Al final...para que te respeten primero tienes que enseñarte a respetarte tú mismo. 
Paso a paso. Poco a poco. Roto a roto. Dolerá, no te voy a engañar....no es fácil y nunca alcanzas la cima del todo pero no llegar a lo más alto no significa que dejes de intentarlo. Vas a querer(te) o por lo menos intentarlo. Vas a dejar(te) querer bien y aprenderás a base de errores que tú también puedes hacerlo. Vas a hacer el amor y a pelear por ello. Vas a creer que puedes hacerlo y conseguirlo. Ahora también se lo que estás pensando "que fácil es decir todo esto cuando no eres yo, no sabes que es sentir etc..." Y no hablarás tú. Lo hará tu miedo. No es fácil decir esto, nada en la vida es sencillo. El mundo no está hecho para personas sensibles y sin embargo, todos querrían ser la mitad del universo que somos nosotros los rotos, imperfectos y llenos de abismos. 

Sí, has leído bien. He dicho nosotros. He pluralizado y he bailado contigo entre tus charcos emocionales y costuras sin acabar. Te preguntarás porqué hablo con tanta seguridad de esto. O crees que lo hago. Tengo un nudo en la garganta ahora mismo y esta apretando porque yo también fui tú. Estuve en tu lugar. Te conozco hasta mejor que tú mismo en estos momentos. 

Por todo esto puedo gritarte a viva voz que eres perfecto. Tienes los vértices más sensibles que han visto muchos ojos. Me pierdo pensando en lo alto que puedes llegar. Bailas sin música. Compones tu propia canción. Bajo la lluvia eres uno más. Bajo el sol eres fuego, nunca cenizas. Una llama que llena y arrasa por donde pasa. Que tú también quemas pero es precioso quemar(se) contigo...hasta de frío. 

Y si no me crees, ven conmigo. Prometo ayudarte a sacar lo mejor de ti mismx que crees que nadie ve pero tienes muy mal escondido. Quitarte la venda de los ojos y ver más allá de este pesimismo social que te inculcaron. Vas a apostar por ti y vamos a ganar este pulso. 
Esta vez vas a ser tú quien se coma al miedo y eche el polvo de su vida a los complejos, a las decepciones con sus reflejos. A partir de hoy mandas tú. Nadie más te dirá NO. 

Esta entrada no tiene título porque el mejor nombre es tu nombre propio. Tú eres esta entrada. Gracias por bailar conmigo pero gracias sobre todo por cogerte la mano y bailar contigo. 
Nos vemos pronto. 

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