miércoles, 23 de noviembre de 2016

Carta paracaidista.

Esta es la carta que todos queremos escribir y después no podemos enviar. Empezaría por "Hola chico paracaídas ¿que tal por allí arriba...?" aunque me importe una mierda si esta despejado o tu vuelo fue de riesgo esta noche porque las estrellas querían hacerte compañía. Supongo que seguiría manteniendo la cordialidad y te contaría un poco mi vida. Más maquillada que real. Te diría que todo me va genial y que me levanto todos los días con una sonrisa de oreja a oreja y  no con ganas de llorar. Que soy feliz. Que la vida me sonríe por fin. Que los estudios no me agobian y he conseguido el trabajo de mis sueños. Que todos estamos perfectamente bien. Te mentiría... y lo sabrías. Sabrías que no soy feliz. Que cada día que pasa me pesa más este sin ti. Que fue un adiós decidido por dos y los dos sentimos de vez en cuando que queremos volver atrás. Que la vida grita pero no sonríe. Que los estudios me matan y todo me viene encima con el paro en todas las comidas. Que ellos se están perdiendo. Que todo es gris aquí. Sabrías que te echo de menos y en cada día de tormento deseo que seas tú y no un rayo la luz que entre por mi ventana. Que sigo soñando contigo, sigues siendo lo mejor de mí. El lado frío de la cama y mi deseo por la ventana.

Que te escribo. Borro y vuelvo a escribir. Que sigues siendo la pluma o el texto cuando a ti te digo que he cerrado el cuaderno y no me molesto. Sabes ver más allá de mi mirada. Reconoces cuando corto palabras y me trago mis "te quiero" . Y sabes que te quiero. Más que a mí. Más que a todo a ras del suelo y apuntando al cielo.

Que he perdido las alas pero si tú vuelves juro que por un momento siento que vuelo.  Toco el cielo y la taquicardia emocional en mi corazón de chica paracaídas saluda de nuevo.



y de repente siempre tú. 
                                                                               





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