miércoles, 12 de octubre de 2016



Ojalá te vieras con los ojos que yo te veo. Valiente, fuerte y más resistente a veces que el puro acero. Ojalá sin "ojalás" de por medio y quererte a ti mismo fuera hoy más que un deseo. De verdad que lo espero. No por mí, por nadie de tu alrededor. Por ti. Abre la caja de la seguridad y cierra la de los "peros". Ábrete al mundo, joder. Te lo ordeno. 

Han pasado poco más de 365 días desde que nos conocemos y por cada uno podría escribir una historia en mi cuaderno. Pero no, prefiero por encima de escribir ver como llegas más y más lejos. Se que tienes noches de puertas abiertas a hablar y pensamientos que te gustaría disipar. Se que quieres de una forma que te consume. Que valoras. Que crees y apuestas por quien primero te demuestra que apostaría por ti. Se que necesitas un empujón aunque te niegues, un abrazo más de un día que seguro tienes (pero bueno, me entiendes) y un millón de historias tontas cruzadas con risas entre palomitas y alguna que otra conversación. ¿Qué como se todo esto? Porque me lo has dejado ver tú, así como echas de menos mucho de ti yo valoro cada trozo, roto y reconstruido que te hace ser quien eres hoy. Incansable, luchador y aún asi llevas una barrera de escudo que te impide ser con todos completamente tú. 

Y sí, lo reconozco, me siento afortunada de en muchos aspectos ser como tú. De mi poco saber estar, mi frialdad y calidez según que momento asi como las tonterías más locas que vistos por otros seguro no nos entenderían ni tomándose su tiempo. Me siento orgullosa de que seas mi amigo, compañero y la palabra acertada cuando escribo un punto y aparte mas de un día en mi cuaderno. Y tú diras que eres la excepción porque todos son anormales y tú no. No, tú también lo eres. Pero sabes elegir la ocasión. Así como la Luna sabe cuando brillar y reflejar sobre el agua su mejor versión, sí, igual tú sabes aparecer y salvar a más de una paracaidista como yo. Ahora bien, te prometo una cosa. Pase el tiempo que pase, estemos donde estemos y aunque mi estado emocional sea más volátil que una hoja movida por el viento...no te voy a dejar caer, no te voy a permitir rendirte y aunque ahora no pueda, un día voy a abrazarte y dejar de escribirte...a ver si asi aprendes que un abrazo dice más de uno que mil quejas todos los días. Y que aunque tengas la mirada apagada, dentro de ti. Donde ya no buscas, lo que a ratitos dejas salir eres todo luz. Y deslumbras. 


Empieza a brillar, 
dejate salir 
vuelve a reír con ganas
a sonreír porque sí. 

Vuelve a hacerlo sin miedo al porvenir. Te prometo estar aquí cuando el suelo se tambalee. Siempre que tú me dejes. 




"Hasta el más fuerte necesita ser salvado y yo tengo complejo de salvavidas"

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