martes, 12 de abril de 2016

¿Por qué bailarina?






Siempre quise aprender a bailar, 
pero nací torpe 
y mis pies solo saben andar. 

Me fijaba en bailarinas, 
rotas 
escuchando cada nota 
bailando vivían

rompiendo así sus mejores sueños
acumulados en esperanzas 
ahogadas por lagrimas en sus retinas.


Y por eso me llamé a mi misma bailarina de versos rotos, porque observándolas descubrí que el baile no son los pasos, la música o el director. El baile son ellas y su sonrisa cuando la satisfacción y pasión se unen en 20 metros cuadrados. 

Sentí curiosidad por describir el miedo, la presión y la tensión de tener siempre la cabeza alta (..) si lo piensas, la vida de una bailarina es muy parecida a la vida misma: Dura, siempre con la cabeza alta y nunca ¡nunca! darte por vencida. 

Elegí llamarme asi porque es como me siento cuando escribo, soy más fuerte por unos segundos y cuando doy al botón "publicar" todos los miedos, vértigos regresan a mi con más fuerza que antes. El miedo a fallar, no ser lo que esperáis y otra vez no ser yo. No puedo evitar vivir con ello, como una bailarina cuando no consigue el paso perfecto y ve que todas las demás parecen conseguirlo con poco esfuerzo. Ese pánico a defraudar, el miedo a ser uno mismo. 


Por eso me llamo bailarina de versos rotos y quiero bailar siempre con vosotros, haceis de mi pista de baile (mi cuaderno) un grupo de hojas más rojas que negras, más primavera que invierno. 


Os quiero, gracias por todo y por esto. 


Apatía. 
@versand0nos 

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