lunes, 28 de marzo de 2016

¿Lo intentas conmigo?



La vida se mide por los momentos en los que estás sonriendo, llorando en conclusión: viviendo. Y me pregunto ¿Sabemos vivir?¿Cómo podemos saberlo? La incógnita de la vida que mil veces da como respuesta una palabra suicida o la mejor de sus amigas y enemiga de una misma: la huida.

Es que yo no sé vosotros, pero hay días que estoy cansada de mí misma; que no me entiendo, no puedo y acabo por sentir(me) como aquel poeta que tras recitar su mejor verso obtiene como respuesta el silencio del público y hace que caiga de la tarima. Defraudada, decepcionada y llena de espinas. Sí, supongo que así me definiría; no me conozco aún lo suficiente como para recorrer todas mis heridas y poner sobre ellas el distintivo de "espina".

Soy así, una mujer rota y dañina; no para los demás, sí para mí misma. Todos los días me levanto diciendo(me) "Piensa en quien te quiere" y eso me anima (..) pero el ánimo tiene un promedio de 0,0005 milésimas de segundo en una mente como la mía. Nadie sabe lo que pienso y el daño que esos pensamientos me hacen día tras día.

El otro día leí y comprobé que hay niñas, jóvenes suicidas que sienten que ya no pintan nada en la vida. Eh, mírame ¡estoy rota! Y quizás debería estar prohibida pero joder, sigo viva. Me duele la vida, me duelo yo misma y lidio con ello todos los días pero ¡eh! Sigo queriendo levantarme cada día, porque hoy quizás no pero mañana puede ser un gran día.

No soy positiva, no te contaré cuentos de niñas que un día se enamoran y sintieron que salvaron su vida. Tienes que enamorar(te) de ti misma para creer(me) y ver que puedes llegar a ser lo que otros decían que nunca podrías. Mirarte al espejo todos los días y ignorar ese complejo que todos los días grita "no te mires, no eres más que (..)" Sh, calla. Eres una niña joder, eso debería decir y es lo que tú negarías. Ya no eres una niña o un niño, eres una mujer o un hombre dispuesta a comerte este mundo en bocados grandes y pequeños. Lo que tú decidas, hazlo ¿Y lo que no? Inténtalo ¿Qué tienes que perder?


¿Será este el secreto de vivir? Más conformismo y menos exigencias, más tú mismo y despedir(te) de demencias. Quizá sí y hoy he decidido probarlo por mí misma dejando mis trapos viejos, mis cicatrices y mis heridas sangrando sobre una de mil cornisas donde el vértigo solo es el miedo que mañana se llevará cualquier estúpida brisa de invierno que otros llamarían infierno.

Antes de renunciar a la vida, intenta vivirla. Antes de rendirte, haz por conseguirlo. Y mientras lo hagas, joder nunca te rindas.

Yo voy a intentarlo ¿Lo intentas conmigo?

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