lunes, 14 de marzo de 2016

Mi taquicardia y mi paracaídas.






En todas las entradas hablo de ella, de él y a veces de mí. Pero aún no te he presentado a ti, o sí. No, no lo he hecho porque ni hablando de mí digo lo suficiente de ti. Voy a presentarte corazón, porque ya es hora de que el mundo vea que tú de vez en cuando y de huracán en huracán también tienes razón.

No sé porque todo el mundo dice que está jodido por tu culpa si cupido siempre fue tu amigo y tu peor enemigo es aquel al que nadie culpa. Muchas noches palpitas más rápido, te pones frenético por nada y nada a veces tiene el pronombre: él y joder, como me encanta. Otras, decides que es mejor pinchar(me) un poco y hacer juegos mortales con mis lagrimales al azar ¡a ver quien ganará! sueles ganar tú, el dolor de mis ojos al acabar es poco normal y es que muchos ven llorar como una debilidad; corazón ¿tú como lo ves? yo también pienso igual, no es debilidad; es sentir, saber que existes y estás.

Me encantan tus taquicardias al igual que amo tus arritmias de amor voluntarias, porque se que no sería amor sin un poco de dolor; me gusta que quieras correr pero siempre decides volver porque tu sitio está con él, porque alli te sientes a salvo; lo sé joder, él es mi poder. Corazón, pequeño cobarde de grandisimo caparazón; estoy orgullosa de ti, del equipo que junto al sistema cardíaco de pronombre '' mi chico versatico '' y mi chico, asecas ha hecho junto a ti. Os tirais los trastos a la cabeza 500550 millones de veces al año, os echáis de menos (joder, ese pinchazo), pero os haceis tan felices. Cuando arriesga todo y tú apuestas todo, cuando tiene 1000 mejor que tú y palpitando más lento pero decide quedarse contigo, aún sabiendo que eres un taquicardico nervioso; porque ama tus nervios, como ama tus miedos y como te ama a ti. Corazón, ahora no lates solo por amor; lates por los dos y joder, estas pulsaciones. Coño, estas pulsaciones quiero que las guardes siempre porque siempre es todo el tiempo que nos queda a dividir entre los dos. (él y yo, tú y su.)



Fuera de la cama, somos un buen equipo. Dentro; Somos un infarto al amor y una taquicardia constante para tu y su, corazón. Lo sentimos mucho, no elegimos enamorarnos. Lo elegiste tú.


Que bonita casualidad,
que bonito el corazón.

¿Que bonito todo?
No, que bonito TÚ.





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